Lograr una vida más sustentable con unos pequeños cambios

Incorporar hábitos sustentables a tu vida cotidiana, además de ser beneficioso para el medio ambiente, ayuda a tu economía y tu salud. Con sólo algunos pequeños cambios de costumbres podés aportar al ahorro energético, reducir los residuos y el plástico, promover las economías locales, hacer ejercicio y comer más sano.

Sobre el consumo de agua

  • Cuando llueva, tratá de disponer de baldes o recipientes donde puedas recolectar el agua. Mantenelos tapados para evitar la aparición de mosquitos (¡cuidado con el dengue!) y usala para regar las plantas los días posteriores.
  • Al lavar el auto o la vereda, intentá evitar usar la manguera. Con baldes y esponjas o escobas, podés controlar mejor la cantidad de agua que se derrocha.
  • Siempre que laves algo (los platos, ropa a mano, incluso al bañarte o lavarte los dientes) procurá ir cerrando la canilla cuando no estés usando el agua, ahorrarás muchos litros sin darte cuenta.
  • Chequeá que todas las canillas cierren bien.

También podés ahorrar energía eléctrica con sencillos consejos que podrás aplicar en tu casa y en el trabajo. 

Compras sustentables y alimentación saludable

Cada año, en el mundo, se utilizan entre 500 billones y un trillón de bolsas plásticas

  • Se puede evitar el uso de bolsas de plástico llevando tu propia bolsa de tela o el changuito para hacer las compras. Este último también te ayuda a cargar más peso sin lastimarte.
  • Elegí frutas y verduras de estación, en lo posible de la zona y agroecológicas. Sin invernaderos, gastos de transporte y reduciendo al máximo los químicos y fertilizantes, se consume menos energía, combustibles y es más sano y barato para el consumidor. Podés conseguir verduras sin tóxicos en las Ferias de Economía Solidaria.
  • Si contás con un espacio donde hacer una huerta, animate a cultivar tus propios alimentos. Es la forma más económica y natural de consumir verduras frescas. Podés empezar haciendo compost para fertilizar la tierra naturalmente.
  • No desperdicies alimentos. Consultá la Guía práctica para la reducción del desperdicio de alimentos.
  • Tomá mucha agua, es preferible sobre otras bebidas para hidratarse. También podés hacer tus propias bebidas frutales.

Elegí comprar productos locales, además de ser más económicos porque se evitan los gastos de transporte, colaborás con los emprendimientos rosarinos.

En tu casa y en el trabajo

  • ¡Dejá el auto en la cochera! Aprovechá la red de ciclovías y el sistema Mi bici tu bici para hacer tus traslados. En bicicleta llegás rápido, te movés de manera independiente y de paso hacés ejercicio. Además, no tenés que lidiar con el estacionamiento ni con el tránsito.
  • Si lo tuyo es la propulsión a motor, es mejor usar el colectivo o ponerte de acuerdo con vecinos o familiares que se dirijan a las mismas zonas y compartir un auto.
  • Reducí el papel al máximo. Podés leer noticias y trabajar online y si tenés que hacerlo, imprimí en las dos caras. También recibir tus impuestos vía boleta digital y evitar la impresión .
  • Separá tus residuos y promové el reciclado. Buscá en tu barrio los contenedores naranjas donde podés depositar papel, cartón, vidrio, metal y plástico. También se recomienda separar pilas y aceite de cocina usado.
  • No arrojes residuos en la vía pública. Tirala en su cesto correspondiente. Si no tenés uno cerca, guardala en el bolsillo hasta que encuentres uno.
  • Sumate a la Red de Hogares Verdes, podés aprender más sobre cómo volver tu vida sustentable y ganar premios mensuales.
  • Los Barrios Verdes separan residuos orgánicos y cuentan con un servicio de recolección alternada. 

Modificar pequeñas acciones de la vida cotidiana no requiere de mucho esfuerzo, pero pronto se podrán ver grandes cambios.