Leptospirosis

Esta enfermedad conocida también como “fiebre de los pantanos o del fango”, puede contraerse mediante el contacto de la piel o las mucosas con aguas, terrenos húmedos, basura, escombros, suelos contaminados con la orina de animales infectados con Leptospiras, o a través del consumo de alimentos contaminados.

Síntomas

La enfermedad se desarrolla variando desde un cuadro parecido a la gripe hasta uno grave con compromiso hepático, renal y pulmonar:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza o muscular
  • Enrojecimiento de las conjuntivas
  • Sarpullido
  • Náuseas y vómitos, y se presentan luego de un período de incubación de 1 a 2 semanas.

Ante estas manifestaciones se recomienda consultar al servicio de salud más cercano al domicilio.
Población con mayor riesgo

Quienes en las últimas semanas han estado en zonas inundadas o realizan actividades recreativas y/o laborales sumergidos en agua de arroyos, lagunas, zanjas y, fundamentalmente, en agua estancada.

Prevención

Los principales reservorios de la enfermedad son las ratas, que eliminan las Leptospiras (bacterias espiroquetas) por la orina contaminando el medio ambiente.

Los animales domésticos más afectados a padecerla son los perros, bovinos, porcinos y equinos.

Ante la crecida del río Paraná, se recomienda extremar las medidas para prevenir la transmisión de la enfermedad:

  • Evitar el contacto con agua estancada.
  • Utilizar medidas de protección adecuadas (botas y guantes) cuando se trabaja en zonas de riesgo.
  • Desmalezar la casa, limpiar baldíos y patios.
  • Tapar los orificios del hogar por donde puedan ingresar los roedores.
  • Eliminar basura y escombros para que no se transformen en refugio de roedores.
  • Colocar la basura en recipientes con tapas ajustadas.