La Estación: abordaje integral ante consumos problemáticos

¿Consumís algo en exceso? Quizá necesites ayuda. Rosario tiene una red de servicios gratuitos para vos. Llamá al 4808797 o acercate a Gálvez 867, de lunes a viernes de 9 a 18 hs.

La Estación

Es un espacio de referencia para el abordaje integral de consumos de alcohol y sustancias psicoactivas. Su objetivo es asesorar, atender e intervenir desde una mirada integral a demandas vinculadas a los consumos, sostenida por una serie de dispositivos en un engranaje intersectorial e interdisciplinario. La orientación de las intervenciones se centra en el sujeto como actor de su propio proyecto de vida.

La Estación está pensada para recibir a quienes deseen consultar sobre su situación, o la de una persona cercana, en relación al consumo de sustancias. Asimismo, también se encuentra a disposición de equipos institucionales que requieran llevar adelante estrategias de trabajo conjuntas en relación a la temática.

Funciona de forma diaria, con equipos que realizan entrevistas y planifican estrategias de abordajes como: dispositivos inclusivos (productivos, culturales, educativos); clínicos terapéuticos; y socio comunitarios.

La  institución cuenta con un equipo interdisciplinario, es decir, equipos constituidos por trabajadores del Estado de distintas disciplinas, cuya orientación de las intervenciones se centra en el sujeto como actor de su propio proyecto de vida. La propuesta es poder pensar el trabajo con cada persona a partir de la construcción de una referencia, de un proceso de acompañamiento.

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casos de consumos problemáticos abordó La Estación, desde su apertura en 2016

Consumo de sustancias: efectos y riesgos

La relación que establece la persona con la sustancia puede ser de uso, abuso o adicción.

  • Uso: El consumo es esporádico y en líneas generales no afecta la vida cotidiana (una copa de vino al comer, medicamentos recetados).
  • Abuso: El consumo adquiere carácter de exceso (sea tanto sostenido en el tiempo como en circunstancias eventuales). Tiene consecuencias en la salud y en la vida.
  • Dependencia o adicción: La persona siente que no puede vivir sin una sustancia, o bien encuentra en ella la única o principal motivación de vida, que vive por y para las drogas.

Abordaje de consumos de alcohol y sustancias psicoactivas

Desde un enfoque de Reducción de Riesgos, los abordajes se piensan a partir de 2 líneas: prevención y tratamiento. Ambas conciben a la salud como derecho, y a las personas consumidoras como sujetos de derecho.

La Municipalidad sostiene un modelo anclado en la responsabilidad de brindar una atención integral en relación a su complejidad. Esto incluye la asistencia de la ciudadanía respecto a diferentes consumos, como el de alcohol, tabaco y sustancias psicoactivas (legales e ilegales).

Para esta perspectiva, es esencial poder cuestionar la construcción que desde el sentido común plantea el consumo desde una mirada punitiva y abstencionista. Representación que históricamente ha generado prejuicios y temores en torno a este tema, a la vez que la estigmatización de quien consume.

Nuestro punto de partida es un modelo multidimensional de abordaje que se sostiene en 3 factores (sustancia consumida, sujeto y contexto) que se articulan en la configuración del escenario.  Este modo de pensar permite construir estrategias de atención complejas, que incluyen la instersectorialidad, la integralidad e interdisciplina, y apunta a reconstituir lazos sociales.

No podemos abarcar el consumo únicamente desde un modelo ético-jurídico, que se enfoca principalmente en la legalidad o ilegalidad de las sustancias y posiciona al sujeto que consume como un criminal. Tampoco podemos entender el problema sólo desde el modelo médico sanitario, enfocándolo a partir  de los efectos de la sustancia para/en la salud. Finalmente tampoco es suficiente pensar que únicamente el contexto cultural y social es la causa del consumo, relegando al sujeto al contexto.

Es necesario abordar el consumo en todas sus aristas y sus dimensiones (social, sanitaria, jurídico y cultural), considerando tanto al sujeto como a la comunidad y su contexto.

Consideramos que el trabajo en torno a los consumos de alcohol y sustancias, debe realizarse en el marco de una red de atención-cuidado en la que se involucran numerosas instituciones.

Entendiendo que el eje central es la reducción de riesgos y reducción de daños en la salud y en la vida social, no se tiene por objetivo principal la abstinencia del consumo sino la ampliación de la responsabilidad frente al mismo. Igualmente, si la construcción singular del proyecto terapéutico lo requiriese, se contemplarán las modalidades de atención que fueran pertinentes.

En materia de reducción de riesgos, se apunta a la necesidad de trabajar sobre y con los procesos estructurales de la sociedad actual, lo cual implica tener en cuenta las causalidades tanto a nivel individual como social.

Respecto de esta última dimensión, es central poder ubicar la problemática de la que hablamos en un contexto histórico más amplio, que remite a las profundas transformaciones que tuvieron lugar en las últimas décadas, y cuya expresión a nivel de las relaciones sociales ha sido mayormente la fragmentación y fragilización de las mismas.  A su vez, la lógica de mercado actual instala y magnifica el consumo de objetos varios. Hablamos de un contexto en el que todo pareciera devenir mercancía, y la figura del ciudadano es desplazada por la de consumidor.

En relación al nivel singular, entendemos que su consideración supone construir lecturas situacionales, en las que es prioritario ubicar el lugar que ocupa el consumo en la vida de cada persona. Las intervenciones se piensan en pos de tornar más saludable el modo de vida, fortalecer el ejercicio de derechos ciudadanos, y ampliar la capacidad de ejercer la libertad y el disfrute por la vida. Es decir, se apunta a la construcción de un proyecto vital como eje central a considerar.

Para el tratamiento, el municipio cuenta con dispositivos de atención centrados en el reconocimiento de los derechos y elecciones del sujeto que consume. Los tratamientos se basan en metodologías que alojan y trabajan sobre el sufrimiento, el malestar, las limitaciones en el proyecto de vida posible de cada persona, como así también en la deshabituación. Estos dos ejes se trabajan de manera intersectorial, sumando todas las áreas dependientes de las secretarías del Estado Municipal, a través del desarrollo de estrategias transversales junto con Instituciones públicas y no estatales.

En el marco de la reducción de riesgos, en tanto posibilidad de disminuir la entrada en un consumo y los riesgos asociados con el mismo, el dejar de consumir no es una condición de inicio de tratamiento. Por el contrario, se orienta por el principio de que una persona que no puede o no quiere dejar de consumir, debe ser ayudada a disminuir los riesgos que puedan estar vinculados con el consumo. Estos riesgos pueden ser respecto a la salud (trasmisión de enfermedades), respecto a lo social (estigmatización). Todas las estrategias están basadas en la persona en tanto sujeto de derecho.

La Municipalidad de Rosario, cuenta con una red de servicios de acceso para la atención de problemáticas vinculadas al consumo:

  • Más de 50 centros de salud
  • Hospitales
  • Centros de Día
  • Centros de Convivencia Barrial
  • Otros dispositivos dependientes de la Secretaría de Desarrollo social
  • Espacios pertenecientes a la Secretaría de Cultura y Educación
  • Programa Nueva Oportunidad
  • Casa Educativa Terapéutica: de gestión entre los tres niveles del Estado: Sedronar (Nación), Salud y Desarrollo Social (Municipio y Provincia)
  • Organizaciones de la sociedad civil de atención específica e inespecífica con convenios de financiamiento desde el Estado (Municipal, Provincial y Nacional).