Logros de la gestión participativa

Además de los proyectos materializados el Presupuesto Participativo ha generado múltiples avances en materia de convivencia y aprendizajes sociales:

Escuela de ciudadanía

A partir del involucramiento activo de miles de vecinas y vecinos, en prácticas deliberativas se logran visibilizar los derechos y deberes que implica ejercer ciudadanía. Además, aprenden a buscar acuerdos, dialogar, negociar, articular intereses y posiciones enfrentadas entre ellos y logran conocer más sobre la distribución y optimización del uso de recursos escasos.

Transparencia

El control social de los recursos asignados contribuye a aumentar la eficiencia estatal a la vez que combate al clientelismo, ya que el Presupuesto Participativo transparenta y explicita las problemáticas, demandas y soluciones entre todos los actores involucrados, incluyendo a actores políticos, sociales y a las autoridades gubernamentales.

Prevención y resolución de conflictos

El Presupuesto Participativo ha logrado erigirse en el espacio “natural” para que el gobierno explique a la población las limitaciones presupuestarias, y que en conjunto logren priorizar las medidas a impulsar, construyendo instancias de diálogo permanente y generando consensos entre sectores sociales con intereses diferentes y a veces enfrentados.

Inclusión, equidad y capital social

El Presupuesto Participativo ha incidido fuertemente en el fortalecimiento del entramado social, posibilitando profundizar procesos de educación popular, generando capital social en cuanto a la forma de enriquecer las relaciones entre vecinos y vecinas, funcionarios y funcionarias estatales de las áreas involucradas y las organizaciones territoriales. Además de lograr una apropiación democrática del estado, el entendimiento en cuanto a la responsabilidad de administrar bienes públicos y la generación de un sentido de pertenencia: la concreción más justa y con mayor orientación territorial de las obras, la significativa participación de mujeres y jóvenes y la adquisición de conocimientos, prácticas y habilidades de actores sociales de menores recursos.

Crecimiento de la participación

Desde sus inicios hasta la fecha, los rosarinos y las rosarinas se fueron apropiando cada vez más de este mecanismo de participación que no ha parado de crecer.

A partir del año 2010 se ha dado un salto tanto en volumen como en modalidades de participación con incremento superlativo de la cantidad de asambleas barriales, votantes y ejecución de proyectos.
En el comienzo, los lugares de asambleas eran 55, llegando en el 2015, a 180 espacios los lugares de encuentro.

En cuanto a la cantidad de electores, los primeros años era inferior a 3.000, mientras que en noviembre del 2014 la ciudad alcanzó un record histórico de participación ciudadana, cuando un total de 100.069 rosarinos votaron los proyectos del Presupuesto Participativo 2015.