Buenas prácticas en el trato y atención con personas con discapacidad

Aún hoy, existen numerosas barreras que atentan contra el ejercicio de los derechos de las personas en situación de discapacidad. Físicas o actitudinales, intencionales o no, es necesario evitarlas para prevenir situaciones de discriminación.

En 2008, Argentina puso en vigencia la Convención Internacional de Derechos de las Personas con Discapacidad.

En ciertos momentos, a algunas personas se les hace inevitable actuar con inseguridad ante el trato con una persona con discapacidad, por eso estas sencillas pautas pueden resultar de ayuda.

En lo general

  • Hablá directamente a la persona con discapacidad, no a su acompañante y tené en cuenta sus deseos, voluntad, intereses y preferencias.
  • Preguntá antes de ayudar y no des por sentado que necesitan asistencia. Dejá que hagan todo los que puedan hacer por sí mismas.
  • Que sean ellas quienes marquen el ritmo de la conversación, caminata o actividad que estén realizando.
  • Pensá que desean que se les trate como a iguales, por lo tanto es conveniente evitar el proteccionismo, paternalismo o la infantilización.

En el trato y atención con personas con discapacidad física

  • En compañía de alguien que camina despacio o utiliza muletas, ajustá tu paso al suyo.
  • Si no conocés el manejo de alguna ayuda técnica (silla de ruedas, andador, etc) preguntar al usuario acerca de cómo asistirlo.
  • Para hablar con una persona usuaria de silla de ruedas, siempre que sea posible, ubicate de frente y a su misma altura.
  • Ofrecer asistencia personal en actividades concretas para las que no dispongan de la suficiente autonomía (preguntándoles previamente si necesitan nuestra ayuda y cómo prefieren que les ayudemos).
  • Asegurar que los espacios por donde la persona debe movilizarse se encuentren libres de obstáculos y con el espacio suficiente para desplazarse.

Al hablar, se recomienda utilizar la expresión persona con discapacidad en lugar de discapacitado, también mencionar la deficiencia: persona con problemas de visión o discapacidad visual, persona con problemas de audición.

En el trato y atención con personas con discapacidad intelectual o mental

  • Ayudale sólo en lo necesario, dejándole que se desenvuelva sola en el resto de las actividades.
  • Expresate utilizando un vocabulario sencillo. La comunicación debe ser clara, sin ambigüedades y evitando confusiones.
  • En una conversación pueden responder lentamente, por lo que hay que darles tiempo para hacerlo. Procurá ser paciente, flexible y mostrales apoyo.

En el trato y atención a personas con discapacidad visual

  • Cuando te dirijas a la persona, siempre identificate primero.
  • Tené en cuenta que su forma de comunicación es solo auditiva parlante y no accede a información visual, cartelería, anuncios.
  • Si se le ofrece o indica alguna cosa, aclarale de qué se trata y en qué lugar exacto se encuentra.
  • Preguntá si precisa ayuda para desplazarse o caminar. En ese caso ofrecele tu brazo izquierdo o derecho, según le convenga. Deberás caminar ligeramente adelantado.
  • Advertile de posibles obstáculos que se encuentren a su paso, también de escaleras, subidas, bajadas.
  • Si por algún motivo tenés que dejarla sola, hacéselo saber.
  • Tratar de realizar las explicaciones algo más descriptivas de lo habitual para ayudarle a comprender.
  • Utilizar de forma normal palabras como “ciego”, “no vidente”, “ver” o “mirar”, porque las personas ciegas las usan de igual forma que los demás.

En el trato y atención a personas con discapacidad auditiva

  • Las personas sordas o con baja audición se apoyan en la lectura labial para entender lo que le están diciendo, por eso cuando te dirijas a ellos hablá en forma clara, pausada, siempre cara a cara, nunca de espaldas.
  • Vocalizá pero sin gritar, hablá un poco más lentamente pero con normalidad, construyendo frases cortas, correctas y simples.
  • Si lo necesitás, podés ayudarte con gestos o escribiendo palabras.
  • Las personas con discapacidad auditiva pueden no comprender las ironías, bromas, dobles sentidos, así que si se trata de una broma debés hacérselo saber.

Si tenés un establecimiento, la instalación de un aro magnético es simple y de bajo costo. Los aros ayudan a las personas sordas que utilizan audífonos a despejar los ruidos del ambiente y lograr recepcionar mejor los sonidos de la conversación.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad representa un cambio total de paradigma al cuestionar la perspectiva asistencialista que reproduce una visión parcial y estigmatizante de las personas con discapacidad, dando lugar al modelo social de la discapacidad que reconoce a éstas como sujetos de derechos y al contexto social como un factor clave para determinar el grado de participación del colectivo en la sociedad.