La Casa del Tango

La Casa del Tango
ILLIA PTE. ARTURO U. 1750
Distrito: Centro
Contacto
Tel. 4802415
Lunes a viernes de 9 a 17 hs. Fines de semana según actividad.

Inauguró el 11 de diciembre de 2004, día del tango. Antiguamente era un galpón destinado a cargar de agua a las máquinas de los trenes. Entre sus principales objetivos, se destacan:

  • Promover la cultura del tango en todas sus manifestaciones y en especial en lo relacionado a Rosario.
  • Incluir a todos los artistas y maestros.
  • Brindar información sobre el acontecer del tango de la ciudad.

Su programación se desarrolla en su aspecto educativo por medio de la capacitación: amplia variedad de clases y talleres de danza; charlas y seminarios específicos y ensayos de orquesta. En su aspecto artístico ofrece una variada cartelera semanal de espectáculos: actuaciones que se combinan con músicos, cantantes, y bailarines, conciertos, muestras, tertulias, presentaciones, proyecciones y encuentros.

Ciudad tanguera

Rosario es una ciudad legendariamente tanguera. Desde su pasado marginal, transgresor, cuando el tango era patrimonio de una historia escondida de burdeles, hasta su presente de milongas y clases de baile. En el medio ese otro tiempo de bailes en los clubes, en las fiestas familiares; ese tiempo de las grandes orquestas y los inolvidables cantores.

Ya en 1920,  los bodegones de Pichincha eran un espacio de encuentro para grandes voces del tango: Domingo Santa Cruz, el Tano Genaro Espósito y Carlos Gardel. Roberto Firpo y Francisco Canaro se presentaban en los carnavales de nuestro Teatro Colón y desde Rosario surgían legendarios músicos como Agustín Magaldi, Libertad Lamarque, Agustín Hirsuta y Héctor Palacios.

Cuando los años 30 llegaban a su fin aparecieron las orquestas típicas de José y Domingo Sala, Julio Conti y Raúl Bianchi.

En la década del ’40 el tango adquirió una nueva dimensión: la danza comenzó a cobrar gran importancia con bailarines como Silvio Puertas, Alberto Donaire El Cachafaz Rosarino, Domingo y Agustín Gaeta, Orlando Paiva y Virulazo. En este tiempo también surgen grandes músicos: Julio Ahumada, Antonio Ríos, Fernando Tell. En la década del ’50, Domingo Federico, Antonio Agri, Osvaldo Montes, José Brondel.

Pero después del gran apogeo del tango, las dos décadas siguientes estuvieron teñidas de silencio.

Hoy, el tango recuperó presencia. Surgieron nuevas orquestas, intérpretes, músicos y bailarines. En Rosario cada noche se inaugura una nueva milonga.

Viejos reductos en Pichincha y nuevos espacios convocan a jóvenes y adultos que forman una hermandad que tiene al tango como contraseña.