Centro Cultural Roberto Fontanarrosa

Centro Cultural "Roberto Fontanarrosa"
SAN MARTIN GRAL. JOSE 1080
Distrito: Centro
Contacto
Tel. 4802401 - Fax: 4802404
Administración: lunes a viernes de 7 a 13 hs. Actividades culturales: lunes a viernes de 11 a 17 hs. Twitter: @CCRF_MR | Facebook: Centro Cultural Roberto Fontanarrosa

Su principal función es difundir la cultura en todas las disciplinas: artes plásticas, música, teatro, cine y literatura.

Se organizan actividades a través de ciclos anuales, con el criterio que a través de ellos sea posible llevar a cabo la labor formativa que le dio origen.

También funciona como centro de congresos y convenciones con la cesión en alquiler de salas para encuentros, seminarios, simposios y exposiciones comerciales, que constituye una fuente de ingresos propios permitiendo su funcionamiento.

Denominación

En el 2012 el Concejo Municipal de Rosario aprobó la iniciativa de denominar Roberto Fotanarrosa al centro cultural (antes denominado Bernardino Rivadavia, en homenaje al notable dibujante, humorista gráfico y narrador rosarino, cuya obra excediera largamente las fronteras locales e incluso nacionales. A través de la ordenanza Nº 8963/2012 se realizó formalmente el cambio de designación. El 20 de julio de 2013 se realizó un acto para oficializar el nuevo nombre de la institución, jornada en la que participaron una multitud de rosarinos, funcionarios y figuras del ambiente artístico; mostrando una vez más el consenso y agrado por parte de la ciudadanía de homenajear al querido Negro Fontanarrosa poniendo su nombre a un ámbito emblemático de la cultura de la ciudad.

La propuesta vino de la mano del ex concejal Alfredo Curi, quien contó con un apoyo unánime. El Negro Fontanarrosa, como se lo conocería para siempre, había construido hasta su lamentada muerte, una obra vinculada como pocas con la cultura popular, colectiva, capaz de reflejar desde el difícil ámbito del humor, las instancias de la vida cotidiana pero también de satirizar, con un ingenio portentoso, los avatares de la política, de la economía, del deporte e incluso de la cultura. El humor de Fontanarrosa tenía una sutileza que evitaba la grosería y que era captado de inmediato por el público masivo.

Todo eso, más su formidable capacidad para la narrativa, sobre todo desde el difícil género del cuento, habían hecho para entonces que su popularidad abarcaba a todos los sectores sociales, más allá de los  gustos, ideología e incluso pasiones futbolísticas de cada uno. Motivos sufiecientes para que el ex Bernardino Rivadavia, lleve hoy su nombre.

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