Martes 22 de mayo de 2012

Cuna de la Bandera Nacional

Manuel Belgrano

Intelectual, politico y militar

Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano nació el 3 de junio de 1760 en la ciudad de Buenos Aires.

Sus padres lo enviaron a España a estudiar en la Universidad de Salamanca, donde se perfeccionó en comercio y se graduó en leyes.

Fue un destacado representante de la población criolla de Buenos Aires, y uno de los impulsores de su emancipación de España.

Integró la Primera Junta que dirigió el gobierno desde entonces. Se le encargó la dirección del Ejército del Norte y, aunque fue derrotado por las fuerzas españolas, sentó las bases de la declaración de la independencia de Paraguay de 1811.

En 1812 creó la bandera de Argentina en las cercanías de la ciudad de Rosario y dirigió el éxodo jujeño, tras lo cual se impuso a los españoles en las batallas de Tucumán y Salta.

Luego de estar al frente del Ejército del Norte, siguió prestando servicios a la causa argentina en el plano diplomático.

Entre 1814 y 1815 viajó a Europa para negociar el reconocimiento de la independencia ante las potencias del Viejo Mundo, aunque sin obtener resultados.

También formó parte del Congreso de Tucumán en 1816, institución que posteriormente fue instalada en Buenos Aires.

Cuando Belgrano llegó a Buenos Aires, fue puesto a cargo del ejército de operaciones contra los federales de provincia de Santa Fe. Su segundo era Eustoquio Díaz Vélez, pero éste -tratando de evitar una guerra civil- acordó el llamado "Pacto de Santo Tomé" con el gobernador Mariano Vera, en abril de 1816. Por este tratado depuso a Belgrano como jefe del ejército, colocándose él mismo en su lugar.

En agosto del mismo año, se hizo cargo nuevamente del Ejército del Norte; pero no pudo organizar una 4º expedición al Alto Perú porque fue derrotado y volvió a Tucumán. Pasó 2 años acantonado en la fortaleza de La Ciudadela, a pocos kilómetros al sudoeste de la Plaza Mayor de la ciudad de San Miguel de Tucumán.

Durante esa época, recibió repetidas veces la orden de utilizar divisiones del Ejército del Norte contra los federales de Santa Fe. Si bien no combatió personalmente a los federales, continuamente se quejaba al gobierno de la inutilidad de esa guerra, advirtiendo a las autoridades establecidas en Buenos Aires que la población de las provincias estaba descontenta del centralismo.

Su muerte

Ya muy enfermo llegó a Buenos Aires en plena "Anarquía del año veinte". Su estado lo llevó a la muerte el 20 de junio de 1820.

En el lecho de muerte fue examinado por un médico que lo atendió en su casa. Al no poder pagarle por sus servicios, pues en ese momento estaba sumido en la pobreza, quiso darle un reloj como pago y ante la negativa del galeno a cobrarle, Belgrano tomó su mano y puso el reloj dentro de ella, agradeciéndole por sus servicios.

En el siglo XX, se construyó un mausoleo en su honor, en el atrio de la iglesia de Santo Domingo. Fue una iniciativa de un grupo de estudiantes y la obra se costeó por una colecta pública.